EL VIAJE QUE HA CAMBIADO MI PERSPECTIVA DE LA VIDA

EL VIAJE QUE HA CAMBIADO mi perspectiva DE la vida

Un viaje de verano sin muchos preparativos previos, salíamos de la pandemia y por fin podíamos volver a volar.

Un día me desperté y pensé .. por qué no nos vamos a Bali?. Y así, sin pensarlo mucho, compramos los billetes de avión y organizamos la ruta.

Después de 17 horas de vuelo, con escala en Doha, por fin aterrizamos en Bali. Creo que lo que más me cansó no fueron tantas horas de vuelo, si no la salida del aeropuerto que nos llevó algo más de dos horas entre controles Post Covid, formalismos y visados. Eso sí que se me hizo eterno. Esta pequeña pero maravillosa Isla de Indonesia ha estado cerrada al turismo internacional durante dos años.

Cuando por fin llegamos a nuestro hotel, eran ya las 20:00 de la tarde y lo que más me llamó la atención durante nuestro trayecto desde el aeropuerto fue el tráfico. Un perfecto caos de motos y coches que simplemente fluyen en perfecta armonía. También me llamó la atención la cantidad de perros sueltos que había en al calle, todos con dueño pero salían al calor del asfalto para dormir.

Nuestro primer destino fue la ciudad de Ubud.

Nada más levantarnos al día siguiente, en el jardín interior al que daba nuestra habitación apareció una joven ofreciendo sus ofrendas a los dioses en el altar que allí había.

Este ritual de ofrendas a los dioses es llevado a cabo entre dos y tres veces al día por todos los habitantes de la isla que procedan la religión Hinduista. Pese a que la religión oficial en Indonesia es el Islám, en Bali el 90% de los habitantes son Hinduistas.

Como dato muy curioso, resultó que las ofrendas con flores, comida, dinero e incluso tabaco se hacen a los diose buenos, en la parte alta de los altares, como a los dioses del mal, en su base. Andando por la calle debes tener cuidado de no pisarlas ya que están por todas partes.

En Ubud puedes alojarte en hoteles o bien es sus maravillosas Villas, es lo que se estila en la Isla.

Es una ciudad pequeña, muy turística y llena de tiendas, pero si coges algún callejón, sales de esa zona turística y apareces en impresionantes campos de arroz rodeados de palmeras de todo tipo.  Es lo que nos ocurrió el primer día, al escabullirnos un poco de la típica zona comercial y turística, acabamos en medio de un arrozal, en un pequeño restaurante al aire libre en el que pudimos disfrutar de una buena comida local.

Durante nuestra estancia en Ubud, visitamos también el Palacio Real, que fue nuestro primer encuentro con la cultura local y sus tradiciones. Visitamos varios templos, diversas calles llenas de tiendas y como no, paseamos por el Bosque de los Monos ( Monkey Forest ). Visita más que recomendable.

Para realizar excursiones a otras partes de la isla contactamos con una pequeña empresa local llamada “BALIVIAJE”.

Las excursiones eran tours en coche privado con conductor de habla hispana que nos llevaron a recorrer algunos de los sitios más típicos de esa maravillosa isla … y otros no tan típicos, gracias a nuestro guía, conductor y amigo Wayan.

Como hay tanto que ver, realmente necesitarías como mínimo un mes completo para poder visitarlo todo así que tuvimos que decidir qué queríamos visitar y lo programamos con nuestros amigos de Baliviaje.

Algunos de esos destinos fueron La Cascada de Tucadcepung, el templo Madre ( Besakih Temple ), una típica aldea Balinesa que tuvo que mudarse de la ladera del volcán Agung ( 3.031 metros ) y asentarse en otra parte de la Isla. Visitamos también el Bosque de Bambú y diversos templos.

Uno de los destinos no tan turísticos fue una plantación de café donde pudimos disfrutar de unas vistas con unos paisajes que jamás se podrán borrar de mi retina.

Probamos el café más caro del mundo “ Kopi Luwak”. Lo que hace especial este café es que los granos se recolectan de las heces de la Civeta.

Aclarar que los granos no entran nunca en contacto con las heces del animal pues los recubre una fina capa separándolos. Al quitarle la cáscara a los granos, el producto permanece intacto.

Otra experiencia inolvidable en este lugar .. mucho menos “escatológica” fue mi vuelo en un columpio al atardecer. Fue increíble, lo cierto es que impone bastante pero en esta vida hay que atreverse ?.

Otra excursión que contratamos con los amigos de “Baliviaje” fue para ver una típica Danza Balinesa, al Taman Ayun Temple, a los arrozales de Jatiluwih ( declarados patrimonio de la Humanidad por la Unesco ) y el Ulun Dani Temple.

La tercera excursión que contratamos fue sólo para héroes …. Levantarte a las 5 de la mañana en plenas vacaciones para ir a ver un templo es de campeones .. pero debo decir que mereció la pena …y mucho …

Subimos al Lempuyang Temple que es uno de los más importantes e imprescindible para hacerte una foto memorable.

 

Está todo muy bien organizado, llegamos a las 8 de la mañana, nos subieron en unos autobuses 4×4 y una vez arriba, reparten números para que todo el mundo se pueda hacer su foto ( buen … realmente son unos chicos muy majos los que te la hacen por “la voluntad” ).

La espera no se nos hizo muy larga la verdad …. Asistimos a una petición de mano a los pies del volcán de unos turistas australianos cuando llegó su turno para hacerse la foto …. Menos mal que la chica dijo que si ……?

En esta foto, lo ideal es que como fondo aparezca el Volcán Agung pero cuando llegamos las nubes lo tapaban.

Wayan nos dijo que si somos buenas personas, cuando llegue nuestro turno, los dioses despejarán las nubes para que consigamos nuestras ansiadas fotografías. No sé si realmente es que somos buena gente o si tuvo algo que ver que él se retirara a una esquina a rezar una plegaria pero lo cierto es que, cuando llegó nuestro turno, ahí estaba!! … las nubes empezaron a bajar dejando a la vista su imponente parte de arriba … FOTOS CONSEGUIDAS!!! … y qué fotos!!!! ?

Después nos dirigimos hacia Tirta Ganga, el último templo que queríamos visitar y también nuestra última parada con Wayan.

Sin darle muchas vueltas, de un día para otro, improvisamos un viaje a un archipiélago formado por tres islas del que la más pequeña es Gili Air. Baliviaje nos organizó el traslado al puerto y los billetes de barco para poder visitarla.

Un pequeño paraíso sin ningún vehículo a motor, en el que para trasladarte puedes alquilar una bicicleta o hacer uso del transporte local, una mini carreta tirada por un burro. Como somos férreos amantes de los animales, optamos por la bicicleta para nuestros desplazamientos por la isla.

Es tan pequeña que prácticamente puedes verla entera en 1 día, pero 24 horas en el paraíso, se nos hicieron realmente cortas.

Si algún día volvemos a Bali, intentaremos quedarnos más tiempo para ver otras islas vecinas como Lombok o Nusa.

Nuestra ruta continuaba por Bali y en la segunda etapa de nuestro viaje nos mudamos a Seminyak Beach. Una zona de playas kilométricas espectaculares en la que alquilamos una Villa.

Una villa con personal ( mayordomo, jardinero y personal de limpieza ) en el que también podíamos optar por hacernos masajes de todo tipo al módico precio al cambio de 10€. En mi vida me he dado tantos masajes y tan variados jajajaja.

Como no podía ser de otra forma, tampoco faltaron nuestras rutas para ver las tiendas de decoración y diversos talleres en los que fabricaban todo tipo de mobiliario, lámparas y objetos de decoración que luego vemos en nuestras tiendas aquí.

Tienes que tener cuidado porque al final, todo lo que puedes traerte tiene que quedarse reducido al espacio que cabe en una maleta ….. de verdad, es para cargar un contenedor entero y traértelo!!!!.

En lo que se refiere a la comida, en Bali se come muy bien prácticamente en cualquier sitio que vayas y es realmente económico.

Mucho más económicos son los puestos callejeros pero sinceramente no os los recomiendo, nuestros delicados estómagos no están preparados para asimilar ese tipo de comida.

Si vas a Bali y quieres ir a un sitio más especial, os recomiendo el Sweptaway Restaurant para cenar. Nosotros fuimos en taxi porque se encuentra a unos 10 minutos del centro de Ubud y prefiero no desvelaros más por si os decidís a ir. Os aseguro que la experiencia no os defraudará.

Otro sitio que os recomiendo es el restaurante Cascades Bali, se encuentra dentro del Hotel Viceroy. Tanto la comida, como las vistas, el ambiente y el trato son exquisitos.

Cómo moverte en Bali.

Lo habitual por comodidad y por su precio asequible es alquilar una moto. Nosotros al final no nos atrevimos y decidimos movernos siempre con transporte privado. Es muy económico y si te enrollas un rato con el conductor y te da su teléfono, puedes llamarle cuando vayas a salir o quieras volver y allí estará a recogerte a la hora indicada. Son bastante majos y agradables. Como recomendación, pacta un precio antes para no llevarte sustos.

Prestan el servicio como los taxis, pero son conductores particulares. Olvídate de que un Taxi, ya sea oficial o “extraoficial” encienda el taxímetro … ?

La pregunta más frecuente que suelen hacerme cuando me preguntan sobre este viaje es, si es caro.

Bueno, pues es como todo, si compras los billetes de avión con bastante tiempo de antelación puedes conseguirlos a precios bastante decentes.

Un hotel o alquilar una villa en Bali es bastante asequible, al igual que comer ( es realmente barato ).

Las excursiones tampoco son especialmente caras, yo diría que tienen precios bastante contenidos para lo que ofrecen.

Es lo que puedo contarte de lo que tienes que ver o hacer en Bali pero las experiencias las vivimos cada uno a nuestra manera.

A mi este viaje me ha cambiado mucho, yo diría que bastante. Mi marido dice que ya podíamos haber ido antes jajajaja.

La gente en Bali desprende felicidad, desde que se despiertan hasta que se acuestan tienen una sonrisa permanente tatuada en la cara. Esa felicidad, la paz y la tranquilidad que transmiten desde luego aquí no la vivimos.

La mayoría de los habitantes de este pequeño paraíso viven con muy pocos recursos y pocas comodidades y son felices.

Aquí he aprendido y visto con mis propios ojos que no es más rico que le más tiene, si no el que menos necesita.

Este viaje me ha ayudado a cambiar mi perspectiva sobre la vida. Cosas que antes tenían un sentido para mí, de repente, han dejado de tenerlo, han dejado de ser importantes.

Resulta que se puede vivir de otra manera, más despacio, prestando más atención, sin estrés y sin tanta regla. La felicidad es una de esas cosas que no se puede comprar con dinero.

 

Si te apetece ver más detalles de este viaje, en mi Instagram están guardadas las las historias.

Instagram @edyta_interiorismo

Instagram @edyta_interiorismo

Post a Comment