LA TRANSFORMACIÓN MEDITERRÁNEA
LA transformación
MEDITERRÁNEA

A muchos nos ha pasado: compramos una vivienda nueva y trasladamos el mobiliario de la antigua con la intención de cambiarlo «en breve». Pero entre la rutina, el trabajo y el día a día, los meses —y a veces los años— pasan y seguimos con los mismos muebles.
Hace falta un impulso, ese «¡ya es hora!» que nos haga dar el paso. Así ocurrió con esta encantadora familia, que decidió confiar en mí para actualizar su vivienda y convertirla en el hogar acogedor con el que siempre habían soñado.
ANTES
Diseñé una propuesta inspirada en el estilo mediterráneo, teniendo en cuenta sus gustos y necesidades. Les encantó, y así comenzó el proceso de transformación, gestionando oficios y seleccionando cuidadosamente cada pieza de mobiliario.
Empezamos por el salón y el recibidor, y en primavera continuamos con la terraza.
Para conseguir una atmósfera armónica y cálida, elegí muebles de madera natural, textiles de lino y detalles en rafia, combinados con tonos suaves de azul y verde.
El sofá es un diseño propio, al que llamé «Mallorca», porque lo creamos por primera vez para un proyecto en la isla. Coincidencias de la vida, mis clientes veranean allí, lo que hizo que esta pieza tuviera un significado aún más especial.
PROCESO
Las butacas de este proyecto son unas de mis favoritas, al igual que la mesa de centro y la del comedor: piezas atemporales que nunca fallan. En el comedor, además, colocamos un gran espejo que, además de ser un elemento decorativo singular, aporta profundidad al espacio.
Los estores, como siempre, fueron hechos a medida, porque cada ventana es única y merece un acabado perfecto. También diseñamos a medida el mueble de TV y las baldas que enmarcan la chimenea, donde instalamos un casete para que los inviernos fueran aún más acogedores. Porque pocas cosas superan la sensación de una tarde invernal con el fuego encendido y el aroma de la leña en el aire.
DESPUÉS


La terraza se cerró con madera y cristal para poder disfrutarla todo el año. Las puertas correderas permiten abrirla por completo en los días de buen tiempo, mientras que las cortinas de lino aportan sombra en verano y un aire fresco y mediterráneo. Para mantener la sensación de frescura incluso en invierno, añadimos un toque de color.
El mobiliario es ligero y, por supuesto, de madera, con un punto focal en la impresionante lámpara de mesa, otra de mis piezas favoritas. En la pared de ladrillo, decoramos con platos de rafia de diferentes tamaños y colores, creando un efecto artesanal y único.
ANTES

Plantas, detalles… ¡y voilà! Una casa completamente renovada para una familia extraordinaria.
DESPUÉS

Ahora dime, ¿qué es lo que más te gusta de este proyecto?