COMO CONVERTIR UN BAÑO CONVENCIONAL EN UNA MARAVILLA.

COMO CONVERTIR un baño convencional en una  MARAVILLA.

Cuando los clientes vuelven a trabajar conmigo, siento una gran satisfacción; algo debí de hacer bien la vez anterior, ¡jajaja!

La primera vez que esta pareja tan maja contactó conmigo fue para decorar el salón y la habitación del bebé que estaban esperando. Era una vivienda de obra nueva, pero uno de los baños no les gustaba mucho. Además, era el baño al que accedían los invitados, así que tenían claro que, más adelante, querrían reformarlo y adaptarlo a su gusto.

Y llegó el momento: no solo de cambiar el aspecto de ese baño, sino también de renovar el recibidor. Al final, es el primer espacio que ven tus visitas y, como dicen, “la primera impresión es la que cuenta”. Este recibidor, por sus dimensiones, era bastante majo, pero carecía de luz y tenía un techo bajo que impedía colocar iluminación empotrada. Sin embargo, como suele pasar en muchas ocasiones, los inconvenientes se convierten en aliados para crear espacios bonitos y llenos de personalidad.

 

ANTES

Mi forma de trabajar

No os voy a explicar con detalle cómo suelo trabajar para no repetirme, porque siempre es el mismo proceso: pensar en las mejores soluciones, dibujar las propuestas, realizar las compras y empezar la reforma adaptándome a las peticiones de los clientes. Cuando tienes un diseño claro, la reforma fluye más rápido, porque todo lo necesario se compra incluso antes de empezar.

Mientras se llevan a cabo las demoliciones y los trabajos de preparación, va llegando todo el material poco a poco. De esta forma, evitamos retrasos, ya que no siempre lo que pides está disponible de inmediato. Hay que calcular los tiempos, y si vemos que algo no va a llegar a tiempo, buscamos otra alternativa.

Lo importante es intentar tardar lo menos posible y que todo quede según el diseño que hemos planteado.

El baño: un nuevo look para invitados y uso diario

Para este baño, elegí un alicatado que suelo repetir mucho: un calacatta con acabado mate y una veta muy sutil. Pasan los años y me sigue gustando, porque es elegante y atemporal. Para la zona de los lavabos, seleccioné un azulejo tipo “metro” pero de tamaño más largo y en un tono azul, colocado en vertical.

Aunque es el baño de invitados, también es de uso diario para los dos hijos pequeños de mis clientes. Como la carpintería de la vivienda es en roble, opté por un mueble de baño en el mismo material, con una encimera de Surface y los lavabos bajo encimera.

 

PROCESO

¿Mover el inodoro? Depende

Cambié el inodoro de sitio, pero aquí quiero recalcar algo importante: no siempre es posible. Puedes mover una ducha o un lavabo, pero el inodoro es más complicado porque dependes de las bajantes. A veces se complica tanto que no se puede hacer. En este caso, tuvimos la ventaja de que el piso está en la planta baja y sí pudimos moverlo.

Lo comento porque en las primeras visitas me encuentro con clientes que quieren mover los baños de sitio como si fuera una silla que puedes llevar por toda la casa, ¡jajaja! Pero no, no es tan sencillo.

Gracias a este cambio, logramos un plato de ducha bien hermoso.

Adiós techo registrable, hola pladur

Sustituimos el techo móvil (los odio a muerte) por uno de pladur. No sé ni cómo siguen montando ese tipo de techos en los baños, de verdad. Si se puede hacer bien desde el principio… ¡hazlo! Es cierto que, a veces, se coloca la máquina de aire acondicionado arriba, pero los techos de pladur con una trampilla hacen la misma función.

Ya sé que es “súper difícil” hacer bien las cosas desde el principio, y que es más barato y rápido montar esa bazofia de techos y cobrar los pisos a millón. En fin, lo dejaré estar porque, si sigo escribiendo, me enciendo, ¡jajaja!

 

DESPUÉS

Detalles que marcan la diferencia

Los detalles siempre importan, así que en este baño tampoco podían faltar. Encargué a medida algunos apliques especiales para darle un toque único. El antes y después de este baño es de los que hay que ver para creer. ¡Quién diría que de un baño “ni fu ni fa” puede salir esta maravilla!

 

El recibidor: la carta de presentación

Para el recibidor seleccioné un papel pintado con motivos geométricos y una bonita consola de madera natural. Las lámparas, en blanco con pantallas hechas a medida con detalle de rafia, aportan luz y calidez al espacio.

Como teníamos un buen espacio a la derecha nada más entrar, encargamos un cajón zapatero y, encima, colocamos una colchoneta a medida con sus cojines, a modo de bancada, para poder descalzarse cómodamente.

En el techo instalé una lámpara que, en realidad, es un aplique, porque necesitaba algo sin mucha altura, dado que el techo es bastante bajo. Fue todo un acierto para iluminar el recibidor.

Ahora sí: es un recibidor espectacular que, nada más abrir la puerta, deja claro quién vive aquí.

Hablemos de números (sí, de dinero)

Seguramente te estarás preguntando: “Vale, ¿y cuánto cuesta reformar un baño para que quede así de bonito?”. La verdad es que casi nadie habla de números, es un tema tabú. No podemos generalizar los costes porque nunca hay un baño igual: cambian los metros, las necesidades y los acabados.

No obstante, tras muchas reformas y hablando desde mi propia experiencia (¡repito, mi experiencia!), podemos sacar números aproximados para que te hagas una idea de por dónde andan los precios ahora (hoy en día, en 2025).

Importante: No me basaré en esta reforma, sino en una media de todas las que hemos realizado.

 

Por qué varían tanto los precios

  1. Metros cuadrados: la cantidad de alicatado, la superficie a reformar, etc.
  2. Tipo de alicatado: no es lo mismo un azulejo de tamaño convencional que uno tipo malla, un “metro” pequeño, una piedra natural o un azulejo de gran formato (XL).
  3. Diseño y acabados: hornacinas, cantos cortados a inglete, grifería empotrada o convencional, inodoro suspendido o normal…
  4. Carpintería y mobiliario: muebles hechos a medida, encimeras de piedra, madera, Krion o Surface, mamparas estándar o a medida…
  5. Instalaciones: si cambias toda la fontanería y electricidad, etc.

Como ves, hay tantas variables que es imposible dar un coste exacto sin un diseño definido. Pero para que te hagas una idea aproximada:

  • Mano de obra: entre 6.300 € y 7.600 € ( IVA incluido)
  • Materiales (alicatados, griferías, inodoro, plato de ducha, mueble, mampara, iluminación, decoración, etc.): entre 3.900 € y 6.500 € (IVA incluido)

Por tanto, una reforma de baño puede oscilar entre 11.500 € y 14.500 € y, a partir de ahí, lo que quieras invertir si hablamos de materiales de lujo.

 

Conclusión

Espero que este artículo te haya aclarado algunas dudas. Si tienes más preguntas o inquietudes sobre temas en los que pueda ayudarte, deja tu comentario y prepararé más artículos de este tipo.

Recuerda que cada proyecto es único, y lo más importante es contar con un diseño claro desde el principio para que todo fluya con la mínima complicación y el mejor resultado. ¡Hasta la próxima!

 

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